Denuncia por alienación parental

Denuncia por alienación parental

17 signos de alienación parental

El juez Martinson de la Columbia Británica (Martinson 2010) sostiene que los tribunales son “… instituciones financiadas con fondos públicos que existen para servir al público. Deben rendir cuentas al público”. Y, sin embargo, una de las quejas más frecuentes de los padres en relación con sus litigios sobre la custodia es que las reiteradas violaciones de las órdenes quedan impunes, y algunos padres se burlan de la autoridad del tribunal. Según Kelly (2010)
“Un número significativo de estos padres ha llegado a creer que el incumplimiento de las órdenes judiciales, ya sea para facilitar el contacto entre el niño y el progenitor rechazado o para asistir a las clases de educación sobre el divorcio o a la terapia, no trae consecuencias negativas”.
Existe la suposición de que, en los casos graves, es probable que todos o la mayoría de los niños queden traumatizados o entren en crisis al separarse del progenitor alienante. Aunque no disponemos de estudios empíricos para esta población en particular, que comparen a los niños alienados que fueron separados y a los que no fueron separados de su progenitor favorecido, Bernet y sus colegas (2010) ofrecieron que el examen de la literatura sobre protección infantil puede ser instructivo. La investigación de los estudios retrospectivos y las anécdotas clínicas reportadas por muchos clínicos experimentados han sugerido que, en su mayor parte, el presunto trauma es de corta duración, si es que se produce. (Templer, et al, 2016)

Un año y un día: el divorcio con…

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Laura Hughes y Rebecca Dziobon, de Penningtons Manches LLP, hablan de la alienación parental, una forma de abuso psicológico tanto contra el niño como contra el progenitor rechazado, y que es un concepto cada vez más reconocido y comprendido en el Reino Unido.
Cuando los padres se separan, la forma en que el niño experimenta la ruptura varía de un individuo a otro. Sus sentimientos pueden manifestarse de múltiples maneras, como la ira, el retraimiento, el absentismo escolar y los arrebatos emocionales. Las investigaciones demuestran que las reacciones y los sentimientos de los niños están influidos por el comportamiento de los adultos a los que están expuestos.
Lamentablemente, algunos padres que se separan son incapaces de contener su hostilidad hacia el otro progenitor por la razón que sea y esto puede perjudicar su capacidad de copaternidad responsable. Pueden surgir conflictos perjudiciales cuando los padres son incapaces de anteponer las necesidades de sus hijos. En el extremo más intenso del espectro de la paternidad, estos padres pueden, como consecuencia de sus sentimientos negativos, abusar de su responsabilidad parental. Pueden abusar de su posición parental de una manera que puede causar un grave daño emocional a su hijo, incluso alienando al otro progenitor de la vida del niño.

Opinión de los jueces sobre la alienación parental

Los defensores del concepto de alienación parental afirman que ésta está motivada principalmente por el deseo de uno de los padres de excluir al otro de la vida de su hijo[8] Algunos afirman que la alienación parental debería ser diagnosticada en los niños como un trastorno mental[9]. Algunos proponen que la alienación parental se reconozca como una forma de maltrato infantil o de violencia familiar[2][10] y afirman que la alienación parental crea estrés en el progenitor alienado y en el niño,[11][12] y aumenta significativamente el riesgo de enfermedad mental del niño a lo largo de su vida[13][14][15].
La alienación parental describe la ruptura de la relación entre un niño y uno de sus padres, cuando no existe una justificación válida para dicha ruptura. Cuando se constata la existencia de alienación parental entre un progenitor y su hijo, ésta se atribuye a acciones y comportamientos inadecuados del otro progenitor[18].
La alienación parental entra dentro del espectro del distanciamiento familiar, un término que describe cuando los miembros de la familia se distancian entre sí sin tener en cuenta la causa. Como el distanciamiento puede producirse entre un progenitor y su hijo por otros motivos, es posible hablar de alienación en términos de que un niño tiene un progenitor preferido y otro no preferido sin implicar que el hecho de que un niño evite a uno de sus progenitores se deba a la alienación parental[18].

Bendición tormentosa

Uno de los trabajos más autorizados sobre la diferenciación entre alienación y abuso infantil real fue escrito por el Dr. Richard Gardner en su artículo de 1999 en The American Journal of Family Therapy. Desde entonces se ha escrito poco que arroje nueva luz sobre esta cuestión. Los tribunales siguen enfrentándose al reto de proteger a los niños y determinar qué es lo mejor para ellos. Este artículo revisará brevemente el artículo del Dr. Gardner y citará trabajos más recientes sobre este tema.
No es infrecuente que en los casos de divorcio muy conflictivos uno de los progenitores acuse al otro de abusar y descuidar a los hijos y, por tanto, solicite protección al tribunal. En respuesta, el progenitor acusado alegará que el otro progenitor está alienando a los niños en su contra. Uno de los progenitores considera que la alienación de los hijos es el resultado del adoctrinamiento de la Alienación Parental (AP) y el otro es el resultado de un abuso-descuido de buena fe. A continuación se presentan los criterios que Gardner establece para diferenciar estas situaciones.

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