Separarse con niños pequeños

Separarse con niños pequeños

No quiero hablar de ello

En EE.UU., aproximadamente 1 de cada 5 matrimonios termina antes del quinto aniversario y 1 de cada 2 termina antes del vigésimo.1 Ya sea de forma amistosa, furiosa o como un alivio después de años de lucha, el divorcio representa un cambio importante en la vida de los hijos y los padres.
Sobre todo, los niños pequeños necesitan saber que su gente estará ahí para ellos, pase lo que pase. Los bebés de tan sólo 3 meses se ven afectados por las emociones de los padres. Por eso, si los padres se pelean, o se sienten ansiosos o tristes, su hijo pequeño sabe que algo no va bien en su mundo.
Aunque el divorcio puede ser una decisión saludable para las familias, los niños pequeños no tienen ninguna perspectiva para dar sentido a este gran cambio. Es natural y esperable que sientan pena y pérdida.
Los padres suelen buscar las palabras adecuadas para explicar la separación y el divorcio de forma que reconforten a sus hijos. Las explicaciones no significan nada para los niños menores de 18 meses. Los niños de esta edad son los que más se benefician de la tranquilidad y el consuelo físico (abrazos, mimos y besos). Los pequeños necesitan que los padres les proporcionen palabras para los sentimientos que aún no pueden expresar: Te molesta que papá no esté aquí. Lo verás mañana. Sé que es difícil. Te quiero y estoy aquí para ti. Hablar por vídeo y mostrar a los niños fotos o vídeos de su otro progenitor puede ayudarles a superar la separación.

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Si está pasando por un divorcio, probablemente le preocupe el efecto sobre sus hijos. Puede ser un momento difícil para ellos. Las emociones de los niños pueden pasar por etapas y cambiar. Su hijo puede sentirse triste, confuso, enfadado, culpable o preocupado por lo que le pueda pasar. La forma en que usted maneje los cambios será importante para el bienestar de su hijo.
Su hijo tardará en adaptarse a estos cambios. Un niño pequeño puede empezar a tener comportamientos que ya había superado. Por ejemplo, puede pedir un chupete. Los niños mayores pueden enfadarse o sentirse abrumados por el cambio. Todas estas reacciones son normales y deberían mejorar con el tiempo.
Desgraciadamente, hay ocasiones en las que la separación o el divorcio pueden ser el resultado de un abuso en la relación o en el hogar. Si este es el caso, es importante que encuentre un lugar seguro para usted y sus hijos. En su comunidad puede haber un centro de acogida que le ofrezca el apoyo que necesita.

Dos hogares

Aunque los cambios en las restricciones han hecho más difícil que las familias se vean entre sí, es importante hacer lo que es seguro y correcto para todos. A la hora de decidir si un niño debe visitar ambos hogares, hay que tener en cuenta tres cosas:
La rutina puede ayudar a que los niños se sientan seguros y tranquilos, por lo que mantener los acuerdos de contacto habituales, siempre que sea seguro, ayudará a mantener la coherencia y la rutina. Hable con sus hijos sobre cualquier cambio y explíqueles por qué se ha hecho para que se sientan implicados en las decisiones y seguros de que otras personas de su vida siguen participando en el día a día.
Si no podéis veros en persona, podéis utilizar la tecnología para estar en contacto. Skype, las videollamadas y las conversaciones telefónicas pueden ser excelentes para compartir partes del día de tus hijos con todos y pueden ayudar a que todos se sientan conectados. También puedes organizar noches de cine en las que todos veáis la misma película y la comentéis a través de aplicaciones de mensajería o por teléfono.
Puede ser difícil mantener los patrones y la rutina habituales si alguien está enfermo. Si esto sucede, la comunicación debe ser clara y honesta de los padres y cuidadores con los niños. El niño puede sentir que está perdiendo tiempo con cada uno de sus padres y puede ser útil acordar que podrían tener más tiempo en el futuro.

Edad media de los hijos cuando los padres se divorcian

En un momento en el que te sientes vulnerable e inseguro de ti mismo, tienes que decirles a tus hijos que os vais a separar y que sus vidas van a cambiar. No querrás causarles angustia y querrás hacerlo de la manera que les genere menos dolor.
Los niños tienen que enfrentarse a muchos cambios y ajustes como consecuencia de la separación de sus padres: cambios en el estilo de vida familiar, en las normas y en la disciplina. También puede haber muchos otros cambios, por ejemplo, una nueva casa y un nuevo colegio y una nueva persona en la vida de mamá o papá, y quizás menos caprichos, ya que entrará menos dinero.
Si estás preocupado por tus hijos, habla con otras personas que los vean con regularidad: su profesor o el personal de la guardería, y no dudes en pedir ayuda profesional. Al igual que sus padres, la mayoría de los niños se sienten estresados por la separación y los cambios en sus vidas, pero con cuidado y apoyo, la mayoría de los niños aceptan y se adaptan a los cambios.
Los puntos de vista u opiniones expresados en esta información son de carácter general y no constituyen asesoramiento profesional. Es posible que se beneficie de la ayuda de un profesional para tratar cuestiones individuales y complejas.

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