Causas justificadas para no acudir a un juicio

Causas justificadas para no acudir a un juicio

Causas justificadas para no acudir a un juicio

Serán causas justificadas para no acudir a un juicio todas aquellas circunstancias que supongan una imposibilidad real que impida dar cumplimiento a una citación judicial.

Destacan los motivos médicos y la fuerza mayor. Motivos médicos puede ser en relación al citado por cualquier impedimento por hospitalización, por indisposición grave o por interés general por protección de terceros al tener una enfermedad contagiosa como puede ser la Covid 19.

En los casos de fuerza mayor, por ejemplo por haber suspendido el transporte entre la ciudad en la que se encuentre la persona que ha sido citada y la de comparecencia, véase, residir en Francia, tener un juicio en Madrid y que por motivos ajenos a nuestra voluntad (problema de la aerolínea o por cuestiones meteorológicas) se suspenda nuestro vuelo.

En todos estos casos se tratarán de causas justificadas para no acudir a juicio, pues son causas ajenas a nuestra voluntad que nos impiden dar cumplimiento a la personación requerida por el Tribunal.

A este efecto conviene destacar que cada vez son más los Juzgados que permiten y requieren la comparecencia por medios telemáticos, esto es por videollamada o videoconferencia, usualmente por medio de la aplicación ZOOM.

Causas justificadas para no acudir a un juicio
Causas para no ir a juicio

Como evitar ir a un juicio:

Más arriba hemos indicado las causas que justifican no asistir a un juicio o requerimiento judicial cuando no es posible, pero si lo que se tiene es la intención de evitar ir a un juicio estaremos hablando de algo totalmente diferente.

Para empezar, si existe una citación judicial, podremos evitar a ir a juicio por motivos congruentes, pero la inasistencia sin causa o motivo justificado puede suponer que el pleito o acto procesal se realice sin nosotros y dicha ausencia puede conllevar graves consecuencias legales, pues evidentemente no tendremos la oportunidad de defender nuestros derechos y obligaciones que se estén ventilando y resolviendo en la litis.

Para el caso de que se pretenda evitar ir a juicio pero se alegue una causa relevante, no es que ya nunca tengamos que ir al Juzgado, pues en la mayoría de los casos simplemente se aplazará la citación y nos realizarán otro nuevo requerimiento para otro día y hora y en definitiva habremos ganado tiempo, pero nos encontraremos en la misma situación.

En ocasiones nuestra intervención no es como parte sino como mera prueba testifical o pericial y en función de la importancia de nuestra intervención y el pleito concreto que se trate, si que es posible que se celebre sin nosotros si nuestra intervención no era capital y en aras de la economía procesal y el enjuiciamiento en unidad de acto, pero si somos requeridos a comparecencia judicial, nuestra obligación es la de comparecer.

Causas justificadas para no acudir a un juicio
Consecuencias de no ir a juicio

Consecuencias de no asistir a un juicio:

Las consecuencias de no asistir a juicio si somos la parte interesada, denunciante o denunciado en ámbito penal o demandante o demandado en ámbito civil, laboral, mercantil y administrativo serán las de declinar la oportunidad de hacer valer nuestras pretensiones y por tanto exponernos a una condena si la parte contraria se ratifica en la petición objeto de pleito.

Las consecuencias de no asistir a juicio si nos requieren y citan como testigos es la de multa, de hecho en las citaciones suele hacerse contar, de entre 200 a 2.000 euros.

Excusas o motivos para no ir a juicio:

Por nuestra parte no vamos a dar ideas sobre las posibles excusas o motivos que justifiquen no ir a juicio. Los juicios son un acto solemne por medio del cual se hace justicia, o mejor dicho, en la práctica, se aplica derecho positivo.

No es correcto poner excusas o motivos inventados o ficticios para no ir a juicio, lo justo es dar cumplimiento al requerimiento de la Administración de Justicia y colaborar en todo cuando sea posible. El ejercicio de la Justicia no es sólo un derecho cunado la causa nos interesa, también la colaboración cuando no tenemos interés directo en la causa, pues siempre existirá un interés general de administrar y hacer justicia.

Causas justificadas para no acudir a un juicio como testigo

Ocurre lo mismo que ya hemos indicado en las líneas de más arriba. Las causas justificadas para no acudir como testigo serán las mismas que las expuestas al comienzo del presente texto, tanto las impeditivas médicas como las de causa sobrevenida y causa mayor.

Por poner ejemplos prácticos y comprensibles de causas justificadas para no acudir a juicio como testigo:

  • Haber sufrido un accidente y estar impedido.
  • Estar impedido por cualquier dolencia temporal o permanente.
  • Tener una persona dependiente a nuestro cargo sin posibilidad de sustitución o interrupción del cuidado.
  • Coincidir con otro requerimiento judicial previo o preferente.
  • Coincidir con algún tipo de acto necesario para nuestra vida como puede ser visita médica programada.

No está justificado no ir a juicio por motivos laborales, salvo que la importancia de nuestra labora profesional sea tan relevante y esencial que se nos exima de la obligación de comparecer. Además, también habrá que tener en cuenta la importancia de nuestro testimonio pues en todo juicio existen testigos esenciales y otros secundarios que incluso a pesar de estar citados y acudir a sede judicial finalmente no intervienen (es muy frecuente) a pesar de lo cual pueden pedir su justificante de asistencia a requerimiento judicial.

Por ejemplo, un testigo sin gran relevancia podrá excusarse de asistir a juicio si le coincide con su horario profesional como médico y tiene programada un operación vital. Habrá que valorar caso por caso con proporcionalidad y sentido común.

Juicio de divorcio o separación:

Contamos con especialidad profesional principal de derecho de familia y por ello indicamos lo que ocurre específicamente en derecho matrimonial separación y divorcio. Existen testigos que han sido pedidos por alguna de las partes para su asistencia a juicio y el Juzgado requiere la comparecencia y otros que simplemente son llamados informalmente por las partes o sus abogados para acudir a sede judicial. En ambos casos, es posible que a pesar de acudir a sede judicial, finalmente el testigo no intervenga en juicio de divorcio o separación.

Pues bien, en el caso de que se haya requerido por citación al testigo por parte del Juzagdo sí que existirá obligación de asistencia, mientras que si se trata de una citación a instancia única de una de las partes, no tendremos obligación legal de ir, sólo el compromiso de dar cumplimiento o no a la petición.

Ir arriba
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad